sábado, 16 de julio de 2011

Nada es coincidencia



Hay sucesos que son decisivos para que cierta lectura llegue a uno ó nosotros a ella. Recuerdo no hace mucho caminando por un “tianguis” ver un libro que llamó mi atención: “El arte de estar bien” de Jorge García Montaño y que básicamente trata sobre las enseñanzas de Tenzin Gyatso, el XIV Dalai Lama. Se trata de un libro muy interesante pues “la felicidad” es por decirlo de alguna manera el tema central.

Hace mucho que está en casa el libro de “Los grandes iniciados” y hay una sección dedicada a Buda, sin embargo no le leí como lo hice con la que correspondía a Platón y Jesús.

El ritmo agitado de trabajo así como las actividades cotidianas y sobre todo los sucesos fuertes que de repente uno vive, lo llevan a generar un alto grado de stress.

No acostumbro ir a los tianguis, prefiero quedarme en casa ó que alguien más haga las compras, sin embargo, aquel día me decidí a salir y acompañar a mi esposo a “chacharear”. Los libros siempre han llamado mi atención, así que mi interés iba justo en encontrar algo especial. Revisé varios libros y éste junto con otro llamó mi atención, así es que sin regatear, sencillamente los compré.

Este ha sido uno de los libros que hay que leerlo con calma, reflexionarlo, vivirlo… y por tanto no es un libro que se lea en un día, sino en varios, los necesarios para comprenderlo y darle el sentido que tiene directamente con nuestra vida en ese preciso momento ó en el recuento de los años y los planes a futuro. Debo aceptar que es un texto que me tranquilizó y me dio el espacio y oportunidad para estar conmigo misma; que me brindó los silencios necesarios para reconocerme y direccionar mis pasos… tanto silencio no ha sido en vano.

Y aunque no lo he terminado (pues he decidido dejarlo descansar) debo decir que me ha dejado grandes enseñanzas sobre todo ese deseo que tengo por lograr “un mundo feliz”.

Encontrarse a uno mismo, dedicarse tiempo, sanar así mimo el alma, es mejor a las contracturas musculares tan dolorosas y a las dosis de keterolaco y vitamina B 12 en el mejor de los casos. Se trata de auto disciplinarse, ubicando todas aquellas cosas que nos producen una felicidad genuina y desechando ó evitando aquello que nos genera malestar. Es realmente decidirnos por un cambio de actitud.

Antes de ese libro leí otro que llamó mi atención y me lo prestaron por unas horas ¡Auxilio!, Es el título y aborda básicamente la relación entre emoción y enfermedad. Recientemente he leído uno que tiene que ver con el síndrome de stress profesional crónico (burn-Out). Y también adquirí uno de Desarrollo Humano bastante interesante. Es importante decir, que esta ha sido la etapa en la que he leído literatura infantil, que me ha devuelto frescura, diversión y entusiasmo.

Estoy convencida, nada es coincidencia.

6 comentarios:

  1. Una entrada interesante de nuevo Malena, igual alguno de esos libros lo tendría que leer yo, claro la cuestión es sacarle luego el tiempo para leerlo...tal vez busque algo relacionado con el stress profesional cronico, ya que aunque para algunas personas no deberia tener stress realizando el trabajo actual en la Gerencia de Servicios Sociales, sin embargo es cierto que si tengo ese stress desde hace tiempo por las presiones y exigencias de las jefas respecto a mi trabajo pues pareciera que no hay forma de darles gusto en nada de lo que hago ó al menos no en la redacción de Informes, Actas y Oficios. En fin, incluso he redactado una carta para enviarsela a las jefas a modo de email para expresarles como me siento, otra cosa es que al final se lo haga llegar. ¡¿Que extraño es entonces que me agarren infecciones de boca, contracturas,...?! Bueno, de la infección de la muela ya estoy algo mejor gracias al antibiotico. Gracias por las sugerencias en los libros, y ¡buena lectura!
    Un Abrazo

    ResponderEliminar
  2. mi querida Mariaje, más que preocuparse hay que ocuparse.No te caería nada mal revisar algo sobre stress profesional, pero sobre todo con técnicas para eliminarlo, aunque considero que si a uno le gusta lo que hace, es mas sencillo combatir las presiones. Aunque respeto tu intención de mandar por escrito tu sentir, talvez sería mejor antes de hacerlo, escuchar lo que te piden (talvez te abrumas y no les escuchas)tus jefas.

    Trabajar con personas y sobre todo ofrecer un servicio porsupuesto que genera stress, pues somos depositarios de sus necesidades y se tendría que se inhumnano para no vernos afectados... en fín, desechar lo negativo sería nuestra tarea, sonreir una misión genuina para transmitir que todo se puede lograr.

    Te mando un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Muchas Gracias Malena, si tienes razón en todo lo que dices, sólo que a veces la presión es tan grande y de manera continua que es inevitable agobiarse, abrumarse y stressarse; la verdad es que sólo es en algunas tareas tampoco en todas, son tareas muy especificas en las que me siento excesivamente presionada; por ejemplo los días que me envían a la sección de Información a sustituir una baja de una compañera de 9 a 14 horas y estoy en atención directa al público, estoy como "pez en el agua", en fin, sería para hablar muy largo y no precisamente a través del blog. Pero sí, estoy de acuerdo en todo lo que dices, y miraré a ver si encuentro algún libreo sobre stress profesional y como superarlo. El email no creo que llegue a enviarlo, se quedará más bien como un deshaogo seguro...
    Un Abrazo y Muchas Gracias Amiga

    ResponderEliminar
  4. Mariaje amiga: De todo esto lo positivo es que tienes un trabajo, ahora que tan dificil está la situación. De repente uno necesita brindarse a diario tiempo para uno mismo. Dar y dar, está bien, pero primero uno mismo debe procurarse.

    Cuídate mucho, te mando un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Afortunadamente muy bueno este post, me gusto muy cierto y de alguna manera muy importante e interesante. FELICIDADES PROFESORA!!! Excelente su Blogger

    ResponderEliminar
  6. Alejandra "afortunadamente te gustó"..Bienvenida! Tú presencia refresca el sitio

    ResponderEliminar