
Estás a unas horas de pronunciar el último discurso para una audiencia entrañable y familiar. Espero disfrutes de este momento inolvidable para ti, y para la historia de esta gran escuela, La preparatoria oficial No. 81 del Estado de México.
Me enorgullece haberte acompañado en algunos momentos de tu estancia por esta tu aún escuela y haber contribuido por lo menos en algo, por pequeño que sea.
Las charlas casi filosóficas que llegamos a entablar fueron significativas para ambos, tus triunfos los sentí míos, tus preocupaciones fueron escuchadas, tus alegrías compartidas.
Hoy me uno a la emoción que te embarga una vez que concluyes esta maravillosa etapa de tu vida y cierras con broche de oro, pues hablarás en nombre de la Generación 2006-2009.
Las palabras de tu discurso son profundas y tocarás los sentimientos de tus compañeros así como de profesores, directivos y por supuesto Padres de familia.
Haberme elegido una vez más para dar el visto bueno a tu discurso, me honra, Gracias por tu confianza.
Aún recuerdo el octubre pasado en que te decidiste participar en el Concurso de Oratoria, que organizo desde hace ya algunos años. Tu entusiasmo era palpable aunque no tus cualidades para ello, te va bien filosofar. Sin embargo y pese a los pronósticos de algunos, saliste triunfador no solo de ese evento sino del de nivel zona.
Fue tan sólo necesario escucharte, tratar de entender lo que querías comunicar y pulirlo primero en el papel y luego en la manera de expresarlo en público. Te esmeraste, invertiste horas y el resultado hoy todos lo conocemos.
He querido transmitirte como a todos mis alumnos que lo importante en esta vida es saber determinar, hacer un responsable ejercicio de la libertad con todo lo que implica.
A unas horas de que compartas tu mensaje de despedida me siento satisfecha por lo que vas a comunicar, estoy segura ese momento no lo olvidarán, pues has escrito con el corazón en la mano y que te escuchen con la forma tan particular y espectacular que tienes lo mantendrá vivo en la memoria de muchos.
Quiero que sepas que fue un verdadero placer aprender contigo. Te deseo se cumplan tus metas y sea la verdad, la lucha, la libertad y la justicia quienes guíen tu vida.
La güera.
Amig@s he querido compartir con ustedes este mail, que envíe a Gerardo, pues se trata de una persona muy especial, le dí clases en el tercer y cuarto semestre y se ha caracterizado por ser alguien entusiasta, le gustan los retos, tiene facilidad para aprender, pero un día se descubrió Orador y ello le permitió conocer una faceta interesante de él mismo, lo que nos dió la oportunidad de escucharle y saber de su forma de pensar, que de alguna manera refleja la opinión de una juventud silenciada por nuestra indiferencia. Junto con Aarón igualmente escepcional (de quien les platicaré en otro momento) hicieron una mancuerna importante que les distinguió en varios sentidos.
Una generación más que se va y que espero se posicione pronto en este mundo mediado por la mundialización económica. Deseo que algunas de las palabras que al respecto preparó Gerardo, se queden en su conciencia y las apliquen en el momento indicado.
Sin más, también me preparo para ser testigo y actor de este evento importante que se desarrollará la tarde del ocho de julio.